lunes, 10 de septiembre de 2007

Sal de Mar (Ganador Madrid Fusión)

Este domingo fuimos con Jordi y su mujer a cenar a Sal de Mar en Denia. Teníamos bastantes ganas (nosotros) de ir después de los comentarios que habíamos recibido por parte de varias personas que lo habían visitado. Sin embargo tanto Jordi y su mujer que, también se dedican a la restauración, no tenían buenos recuerdos de sus 3 visitas anteriores, más por defectos en servicio, pero también por fallos en la comida (como que todos los platos lleven como ingrediente calabaza y cosas por el estilo). Así que con esta mezcla de ilusión por nuestra parte y ganas de reconciliarse con el restaurante por la suya aparecimos a las diez de la noche.



Por fortuna el restaurante no estaba lleno, solo 4 mesas. Un fallo bastante grave que tienen es que, habiendo dos plantas, una (la de arriba) habilitada para fumadores, cuando la carga de trabajo no es grande, no la abren al público y los fumadores no pueden fumar. Yo no fumo, pero entiendo que esta forma de actuar no deba de ser así, máximo teniendo en cuenta que sueles pasar unas tres horas comiendo.

Pedimos el menú degustación largo de 52€. Un aperitivo, 4 entradas, pescado, carne, prepostre y postre.
El menú en general fue bastante equilibrado, menos en la carne que desmerecía y mucho el nivel que según los 4 coindidíamos en que tenían los demás platos.

Desde luego la carta de vinos, más bien corta, falla en que no tienen casi ninguna referencia. Y además muy subida de precio con más de 10€ de margen con los vinos más económicos respecto a precio tienda. Pedimos para empezar un Mas d'en Compte Blanc, no lo tienen, pedimos un Blanco Nieva Pie Franco no lo tienen, ante tal error decidimos que nos aconseje algo parecido al Mas d'en Compte Blanc, ofreciendonos un Clos Nelin y un Vinya El Rocallís 2001 de Gran Caus a 33€ + IVA(su precio son 23€). Elegimos este pues el Clos Nelin hacía muy poco que lo habíamos probado y además el 2001 de Gran Caus debía de estar en un momento excepcional.



Desde luego el vino estaba en muy buenas condiciones, la nariz es explosiva con aromas minerales, ligeros de petroleo ,y fruta abundante. Además en boca era graso, pero muy joven aún y eso que es 2001, aún debería de pulir un poco la acidez pues estaba muy marcada. Desde luego un muy buen vino, aunque no convenció a toda la mesa tal vez por su precio.

De primer entrante nos pusieron un atún ahumado con guacamole que estaba bastante bueno aunque no combinaba muy bien con el vino pues también tenía algún cítrico o vinagre muy ácido.



Primera entrada, taco de atún fresco en salazón con helado de piñones y un fondo. La calidad del atún muy buena pero no había nada más pues el helado de piñones era demasiado suave y mantecoso, faltaba más "chicha" de piñones, espero que no sea po su precio. De todas formas la calidad del atún compensaba lo demás.



Segunda entrada, vieiras con tirabeques, y un fondo de carne con jamón. Este fue uno de los mejores platos, la calidad de la vieira era impresionante, nunca habíamos probado una tan buena ninguno de los cuatro. Las tirabeques crujientes combinaban a la perfección, y el caldo suave de carne con jamón muy acertado también.



Tercera entrada, sepia con patatas y gazpachuelo. Plato bien elaborado con las patatas no muy fritas en aceite de calidad, pero la sepia no acababa de estar especialmente tierna. Buen plato de todas formas.



Cuarta entrada, pulpo asado a la brasa con tomatitos cherry pelados. No puedo ser justo con este plato porque a mí me encanta el pulpo en todas las prepaciones incluso calidades, jeje, pero reconozco que este estaba muy bueno con un gusto muy bueno a brasa y con los tomatitos. Algunos trozos de los demás platos de la mesa estaban un poco más duros (¿diferentes pulpos?).



Luego pedimos en tinto un Borsao Tres Picos (22€) para evitar sorpresas, pues como he comentado la falta de existencias es la tónica en la carta de vinos.



Pescado, pargo con un pilpil de allioli y calabaza. El pargo estaba muy bueno y terso. El pilpil impresionante y combinaba muy bien con la calabaza. Otro acierto de plato que gustó bastante.



Carne, paletilla de cordero lechal con leche de vainilla y albaricoque. Este plato fue el que bajo mucho el nivel de la comida. El cordero estaba bastante insipido y pese a que se notaba el trabajo del horno Roner estaba un poco seca también.



Los postres muy buenos, aunque por apariencia y contundencia parecía que habían sacado el postre ( helado de tarta de whisky con galleta en vaso) que el prepostre (un muy buen arrop con helado de higo).

La cuenta final con cafés de 3€ cada uno asciende a 75€ por cabeza. Cabe destacar que tomamos bastantes panecillos que estaban muy buenos. El nivel general fue bastante bueno, incluso comentar que fue la mejor experiencia para nuestra pareja acompañante de las 3, mas esta que habían ido. Solo fallos en el tema del vino. Espero que mejoren en este aspecto y de forma urgente.

5 comentarios:

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo creo que apuntas con generosidad (quiero decir sin criticar en exceso) a uno de los problemas que tienen muchos restaurantes: la "desmesura" / falta de reflexión en sus cartas de vinos. Tú no puedes dar una carta y exponerte a que las dos primeras referencias que pida el cliente, no las tengas disponibles. Eso es impresentable.
Yo abogo porque los restaurantes tengan claras las combinaciones mejores entre sus platos más solicitados y los vinos más interesantes, que acorten en consecuencia las cartas de vinos, que atiendan especialmente a aquello más cercano a su territorio y que, a partir de aquí, se luzcan sin más.
Un saludo cordial,
Joan

Vins i més dijo...

Desde luego razón no te falta amigo Joan, yo enfoqué mi restaurante hacia una buena oferta en vinos. No en balde tengo unas 120 referencias, 50 de ellas por copas, y ninguna botella lleva un margen superior a 5€ respecto al precio en tienda. De todas formas yo antes de saber que me va a tocar decir que no porque sabes que hay referencias con cupo, referencias que se piden mucho, las del año que viene aún no han llegado y tal pues me busco la vida y siempre intento conseguir por lo menos una botella, bien sea por Internet o en tiendas especializadas donde siempre consigo que me hagan un precio interesante. Y desde luego si los restauradores supieran lo mal que se siente uno cuando realmente le apetece probar un vino que ha visto en carta y no lo tienen, se preocuparían un poco más.
También reconozco que al ser un local pequeño no suelo guardar más de 6 botellas de cada referencia.

José Raúl dijo...

Hola a todos.

Para un restaurador a dia de hoy, es complicado mantener un buen equilibrio entre oferta nde vinos y demanda de los mismos.

Si te falta una zona, te acusan de no cubrirlas todas, si tienes pocas referencias de una de las zonas ... te acusan de que no tienes tal o cual vino especificamente.

Aún peor, si no tienes en carta vinos de primer nivel.. (Vega Sicilia, Cirsion, Trasnocho, Termanthia etz) te dicen que tu carta de vinos es pobre y no tiene nivell.. Curiosamente casi nadie pide nunca esos vinos, pero les gusta que leer en carta precios de 100 euros en adelante...

Esto que he contado, es común en la mayoria de los foros sobre vino.

Y si nosotros que escribimos en ellos, lo primero que hacemos es criticar esas cartas, estamos haciendo realmente un flaco favor, para que en un restaurante de un nivel medio (24-30 Euros sin vino), mantengan unas refrencias adecuadas, aunque no excesivas en número.

Lo que si que es criticable, y en eso coincido con Rubén, es en el tema de que no te puedes poner medallas en una carta, si despues no puedes defenderla.

Vins i més dijo...

Tal vez como comenta Joan he sido un poco generoso, y más después de leerte Raúl. Sal de Mar no es un restaurante cualquiera, y ten por seguro que si cobrasemos tanto tú como yo unos 75€ de media, no estaría de más un poco de atención a la carta de vino, que no de comida aviso. Por ejemplo la carta que aparece en la web de saldemar.net no está actualizada, de hecho le eche un ojo antes de ir y me di cuenta que muchas referencias ya no estaban, la han acortado. Y tampoco pido que tengan 1000 vinos pero si que si los 15 o 20 que tengas en carta esté avisada su disponibilidad. He visto trucos como ponerles pegatinas de estas de los niños rojas a los vinos que actualmente no están en carta. Así te ahorras muchos problemas como por ejemplo buscar un par de vinos, pensarlos, empezar a imaginar como estarán y... pues eso que no están. Y lo veo un fallo de eso un restaurante de 75€. Otra solución sería proponer un maridaje de vinos adecuado pues por adelantado saben lo que van a cocinar con el menú, como apunta Joan.

J. Gómez Pallarès dijo...

Tu restaurante tiene ese detallazo, absolutamente impagable para la gente que viaja sola o para la que es muy curiosa: tener una amplia oferta de botellas por copas es algo absolutamente normal en otros paises tanto como inencontrable en España.
Ya no entro en el tema de 75 euros por cabeza, porque me parece, casi, una salvajada.
Sé que no es facil (y no quiero dirigirme a nadie en particular), pero me gusta ver la personalidad y gustos de la persona que lleva el restaurante también en la carta de vinos. Y cuando lo encuentro, disfruto mucho más de la estancia, aunque no tengan muchas referencias de 100 euros para arriba.
Saludos,
Joan